lunes, 15 de febrero de 2010

Las ventajas de la formación por competencias en la enseñanza de la filosofía en México

Las ventajas de la formación por competencias

en la enseñanza de la filosofía en México

Por Arturo Hernández Sánchez[1]

Resumen

Las competencias han sido muy criticadas por el trasfondo mercantil en el contexto en donde el neoliberalismo prevalece como modelo económico con severas consecuencias para millones de personas. Las competencias no son algo novedoso, sin embargo, con un enfoque humanista podemos contribuir a formar personas críticas capaces de transformar su situación personal y social.

Cabe mencionar que se ha hecho una fuerte crítica a la Reforma Integral de Educación Media Superior que ha promovido la SEP, ya que había eliminado a la enseñanza de la filosofía del bachillerato nacional, sin embargo, con la batalla hecha por el OFM se logro incorporar a la filosofía dentro de la RIEMS.

No se trata de estar a favor de las competencias de manera ciega o enajenante, sino más bien, se trata de sacarle ventaja a esta coyuntura, de forma que utilicemos los cambios que hay con el mundo de las competencias para darle a la filosofía un enfoque diferente al tradicional, en donde los estudiantes sean sujetos activos de su propio aprendizaje, además de que se haga el vínculo entre la teoría (contenidos de la filosofía) y la práctica (la vida cotidiana y el contexto de los estudiantes), así como recurrir a las metodologías, técnicas y recursos materiales que proporciona la pedagogía y la didáctica en este contexto.

Introducción

En primer lugar, aclaro, nadie me paga ni influye en mí para promover las competencias, pues tengo mis reservas al respecto. Y dado que el mundo de las competencias, está en nuestro país aplicada por la Reforma Integral de Educación Media Superior (RIEMS), lo cual es un hecho, fenómeno innegable, al cual podemos sacarle provecho desde la filosofía desde un enfoque humanístico.

No se puede negar que el término competencia proviene del ámbito laboral, y se ha introducido al ámbito educativo, por los diversos medios, uno de ellos es la influencia del contexto neoliberal en donde el libre mercado y la empresa privada se ha re-posesionado en el contexto actual, lo cual ha llevado a que la empresa privada tenga un vínculo muy estrecho con el ámbito educativo, ya que los estudiantes al finalizar la universidad, por medio de la licenciatura, especialidades, maestría o doctorado, tendrán que incorporarse al ámbito laboral, lo cual es una realidad, y que a partir de eso han existido diversas investigaciones en donde aquello que se enseña en la escuela no es aplicable en el ámbito laboral, y nos guste o no, también es una realidad la gran brecha entre la teoría y la práctica, es decir, aquello que se aprende en la escuela se aleja de lo que en realidad sucede en el trabajo.

La implementación del modelo pedagógico basado en competencias no es muy aceptado por muchos de los docentes por diversas razones; entre ellas por su tendencia hacia técnico o la laboral, otra razón es la nula o escasa formación docente por parte de las diversas Instituciones Educativas, además del exceso de tiempo que exige tanto la planeación, el proceso y la evaluación de las competencias, para ello, el docente al hacer más actividades también debería de ser mejor pagado, teniendo un estimulo externo que le impulse a realizar las diversas actividades que exige el mundo de las competencias aplicado a la educación, todo lo anterior, entre otras muchas cosas más, lo cual genera una “resistencia” por parte por un gran número de docentes.

La estructura del ensayo, es la siguiente, primero se desarrolla el apartado de las conclusiones que es la síntesis y el vínculo entre las ventajas de las competencias y la filosofía, y en un segundo momento, se desarrollas el cuerpo del ensayo en donde se explica diversos elementos de las competencias.

CONCLUSIONES:

Las ventajas de la formación por competencias en la enseñanza de la filosofía

Ante la crisis que ha traído consigo la postmodernidad, podemos concebir a las competencias como un instrumento que nos permita cuestionar el papel de la filosofía en el ámbito educativo en los diversos elementos que envuelven el proceso de enseñanza-aprendizaje, innovando y proponiendo nuevas formas de enseñar filosofía.

La RIEMS ha traído consigo la crítica y unión de muchos especialistas en filosofía, desde filósofos, investigadores, escritores, docentes de diversos niveles y estudiantes, lo cual no se hubiera podido conseguir en otro momento, le debemos a la RIEMS el haber despertado del letargo al gran gigante de la filosofía y en especial, a aquellos que están día con día en el aula enseñando filosofía, pero eso solo fue el inicio del abrir los ojos, continua el despertar, mediante la concientización de la situación real de la enseñanza de la filosofía y el compromiso para modificar las diversas formas de enseñar haciendo de la filosofía una experiencia significativa.

Se han dado diversas batallas contra la RIEMS (promovida por la Secretaría de Educación Pública), algunas de estas instituciones públicas son la UNAM y el IPN, y desde los estudiantes y algunos docentes en el CCH y el CB, la Vocacional, la ENP, entre otras, sin embargo, la Reforma es un hecho y los diversos sistemas que tiene a su cargo el gobierno federal lo han asumido, obligando a diversas universidades autónomas a asumir la RIEMS a cambio de recibir estímulos económicos.

La crítica más dura que haría a la RIEMS es la unilateralidad, en donde algunas cuantas personas deciden el rumbo de las políticas públicas educativas. Y por otro lado, que el Estado se siga adelgazando ante el mercado, sometiéndose a sus intereses ciegamente, y que la empresa privada determine el mundo educativo a partir de sus intereses.

El Consejo Consultivo Mexicano de la Filosofía, es una instancia que ha intervenido en la RIEMS para proponer una serie de competencias propias para el área de filosofía, y de una manera u otra, es una organización que mediante su intervención, ha visto una oportunidad en vez de un problema. Ya que de no intervenir en dicho proceso, las competencias que proponía la RIEMS hubieran sido transversales, sin embargo, se supero esa problemática y se propusieron competencias propias de la filosofía.

Podemos pasar de la crítica de las competencias a la acción, en donde los docentes que participamos en la enseñanza de la filosofía propongamos los cambios a partir de nuestra experiencia, organizándonos para propiciar cambios reales que transformen la educación desde la raíz.

La propuesta que hago, no consiste en adherirse ciegamente a la RIEMS o al mundo de las competencias desde la filosofía, sino más bien, que la filosofía utilice lo que estamos viviendo como una oportunidad para sentar las bases para un cambio en la forma de enseñar la filosofía. Desde una visión crítica y comprometida con la sociedad.

A partir de la reflexión sobre las competencias, podemos comprender una definición de competencia que integra el conocimiento, la habilidad y la actitud, desde una visión crítica en donde el estudiante valore lo que aprende y lo que hace, en función de sí mismo y la sociedad que le rodea. En donde el estudiante pueda ver la aplicación de lo que aprende en la escuela con situaciones personales o sociales, siendo un sujeto activo e histórico.

El estudiante que estudia alguna(s) asignatura(s) en el bachillerato, después de haberla cursado, deberá de concebirse como una persona diferente, con capacidad de crítica y confianza para manifestar lo que piensa y siente por medio de argumentos, desarrollando, en algún nivel, habilidades propias del aprendiz de filósofo, como la duda o el cuestionar, el reflexionar y analizar, el proponer y solucionar problemas, y sobre todo, ver el mundo desde el pensamiento crítico y motivado a tomar acciones que modifiquen su vida y su entorno.

Las competencias contribuyen a que los contenidos sean funcionales y significativos para los estudiantes, en este sentido, la filosofía puede dar un sinfín de respuestas a las interrogantes de los estudiantes, para ello, el docente de conocer a sus estudiantes, sus gustos, sus intereses, sus problemas, sus cualidades, etc. Por ejemplo: sobre el tema del bulling, el docente expone la tesis de Calicles que habla sobre la ley del más fuerte y algunas tesis de Nietzsche sobre la creación de valores y el superhombre, a partir de la lectura, reflexión e interpretación de dichas tesis, los estudiantes investigarán la definición, características y consecuencias del bulling, y tomar una postura argumentada al respecto, relacionando lo que dice la filosofía y sus ideas personales.

Por otro lado, el nivel de profundidad de investigación, lectura o reflexión dependerá del nivel en el que se encuentren los estudiantes, y valorar la pertinencia de los contenidos, ya que el conocimiento y habilidad van a variar menormente en una asignatura de bachillerato a uno de universidad. Así como los alcances de la investigación o reflexión en el aula o escrita.

Por otro lado, el mundo de las competencias, debe de estimular a una autoestima en los estudiantes, tal y como lo hacía Sócrates con algunos de sus discípulos, por ejemplo con Teetetes, que cree que tiene los recursos necesarios para definir lo que es la ciencia. En ese sentido, el docente pasa a ser el maestro, con la capacidad dejar de escuchar y abrirse a la pedagogía de la pregunta más que de la respuesta como lo dice Paulo Freire.

El constructivismo y el mundo de las competencias permiten que los estudiantes sean seres activos, participando desde la primer clase con algunos de sus conocimientos, habilidades y actitudes previas, en la filosofía lo podemos hacer de la siguiente manera; El tema a tratar es el destino del hombre, el docente les da recortes de signos zodiacales y les pregunta: ¿Qué es destino?, ¿Crees en el destino?, o ¿Alguna vez te ha pasado algo que te llevó a una situación favorable?, los estudiantes intercambian sus experiencias en equipos de cinco personas, el docente recupera la temática y solicita a algunos estudiantes que expongan alguna de las respuestas.

En la medida que los estudiantes encuentran respuestas a diversas problemáticas, y observan la utilidad de la filosofía, se fomenta en ellos una actitud favorable ante el proceso educativo de la filosofía.

Por otro lado, aquellos estudiantes que estudian la licenciatura en filosofía, tendrán que hacer frente a lo laboral al salir de la universidad, lo cual requiere que el estudiante de licenciatura, responda al perfil que solicitan las diferentes fuentes laborales, en especial a lo académico, en donde se hayan desarrollado diversas competencias profesionales. En este sentido es importante que el futuro docente de filosofía haya tomado algunas asignaturas relacionadas con la pedagogía, la didácticas y las TICS para poderlas aplicar a la enseñanza de la su especialidad.

Podemos detenernos y apegarnos a la forma tradicional de enseñar filosofía, por medio del libro y pruebas escritas, o bien, utilizamos algunas herramientas que proponen las competencias para modificar el modo de enseñanza de la filosofía, en donde se busque la formación docente en recursos de la pedagogía, la didáctica y las TICs para transformar el procesos de enseñanza-aprendizaje, generando procesos significativos que despierten el interés de los estudiantes por la filosofía. Por otro lado, se tarea del docente que enseña filosofía, conocer el mundo de las competencias para poder tomar aquellas recursos que sean significativos para poder enseñar filosofía de una manera novedosa y profunda.

Si los docentes de filosofía tomáramos como principio poder vincular los contenidos propios de la filosofía, en sus diversas asignaturas, y vincularlas con la vida de los estudiantes en cuanto a sus gustos, intereses, problemas, etc. aunado con el contexto que le rodea a los estudiantes como lo es el alcohol, las fiestas, las drogas, el narcotráfico, la sexualidad, etc. lograríamos que la filosofía fuera más significativa y trascendente. Por otro lado, el mundo de las competencias proporciona diversos recursos técnicos que brinda hoy día la pedagogía y la didáctica para propiciar una educación profunda.

El docente cuenta con mayores recursos para generar un proceso significativo en el aula, por ejemplo, la investigación colaborativa, proyectos de trabajo, análisis de caso, solución o resolución de problemas, así como diversas técnicas como lo son la lluvia de ideas, Phillips 66, debate, foro, etc., además de recursos materiales como acetatos, cañón y PC, D.V.D. y T.V. Revistas, periódicos, etc.

En las competencias se solicita que lo que se va a aprende cause un conflicto cognitivo que promueva la actividad mental de forma que relacione los nuevos contenidos con las competencias previas, la filosofía se presta para generar dinámicas o estrategias muy atractivas para los estudiantes. Por ejemplo, si se habla sobre el tema de la muerte, el docente solicita que formen equipos de cinco personas, y que lleven cuatro velas por equipo, después, se hará una simulación de roles, en donde los integrantes del equipo están en un velorio de uno de ellos, y le dicen unas palabras al difunto, el cual será uno de ellos, y después comparten lo que sintieron y pensaron sobre la dinámica y el tema de la muerte, posteriormente el docente entrega material escrito para que los estudiantes se adentren al tema de la muerte. Como pudimos ver, el conflicto cognitivo es muy fuerte pues el algo que los estudiantes no se esperan y les cambia de canal.

El trabajo interdisciplinar es otra ventaja que retoman las competencias en la escuela, y la filosofía puede hacer un buen uso de este recurso, por ejemplo, se puede abordar el tema del origen del universo o del hombre desde varias asignaturas, entre ellas, la filosofía y sus posturas al respecto. En el aula el docente puede solicitar a los estudiantes que se formen diversos equipos para que investiguen el origen del mundo o quién es el hombre desde: a) La filosofía, b) La biología, c) La química, d) La religión, e) La economía, etc. Y después llegar a un debate y termina con un breve ensayo personal sobre el tema discutido.

Haciendo énfasis en la relación de la filosofía (teoría) con la práctica (vida cotidiana), además de concebir a la filosofía como un medio práctico para desarrollar habilidades, en cierto nivel, propias del filósofo en los estudiantes, generando una enseñanza significativa.

DESARROLLO O FUNDAMENTACIÓN DE LAS CONCLUSIONES

Las competencias pueden ser bien o mal vistas desde la perspectiva de muchos compañeros docentes en los diversos niveles, y por lo tanto, son o pueden ser aceptadas o rechazadas, que si bien es cierto que traen consigo una serie de críticas negativas, desde mi percepción, como lo veremos en la siguiente investigación, si entendemos al mundo de las competencias académicas como un modelo pedagógico que innova, crea, propone, y genera un proceso educativo diferente a otros más, contribuye a la formación integral de las personas si le damos ese enfoque humanista y crítico.

Ahora bien, la tendencia de las competencias en el ámbito educativo no son nuevas tienen una larga trayectoria y antecedentes, los cuales conoceremos en éste escrito, y si bien no es la panacea a todos los males de la educación mexicana, es una oportunidad, si así la tomamos los educadores de transformar la educación en México y tener alcances reales y comenzar un cambio en el aula, y sistema educativo, lo cual es complejo y difícil, sin embargo los tiempos en los que estamos inmersos exigen un cambio, tanto individual como social, concibiendo a los estudiantes como seres históricos capaces de transformar su propia vida y su contexto.

Dado el contexto educativo nacional mexicano tenemos varias posibilidades para enfrentar el mundo de las competencias, en primer lugar podríamos estar en contra de manera frontal, otra alterna alternativa es asumir pasivamente y de forma ignorante el mundo de las competencias, o bien una tercera alternativa, integrarse a ellas y desde la propia voluntad y proponer e impulsar aquellas competencias que consideramos necesarias para formar personas críticas, comprometidas consigo mismo y su contexto, que propongan alternativas y soluciones tanto individuales como grupales a los diversos problemas a los que se enfrentan las personas día a día.


[1] Arturo Hernández Sánchez filosofo76yahoo.com.mx

Estudios completos: Maestría en Humanidades, Especialidad en Pedagogía Universitaria, Especialidad en Administración educativa y Licenciatura en Filosofía, Docente-Tutor-Investigador en el Instituto de Educación Media Superior del D.F. Plantel GAM 1 Belisario Domínguez, integrante del CCMF (Consejo Consultivo Mexicano de la Filosofía) y de IXTLI Asociación Mexicana de Profesores de Educación Media Superior A.C. Instructor de talleres sobre filosofía y didáctica y Aprendizaje Basado en Problemas.

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